Las trastiendas me gustan. De pequeña pasé bastante tiempo metida en una.
En esta, como en todas, no están las cosas a la venta, las diseñadas para ser apreciadas por la gente; esas están ya en la tienda.
Aquí se guardan las otras, las más raras, o las menos conocidas, o las que la gente no compra y se van acumulando, o las que la gente ni se huele que existen, pero que a lo mejor son la pera, yo qué sé.
En este caso, probablemente lo que pase será que en mi trastienda se forme un cúmulo sin orden ni concierto de ideas, fotos, recuerdos y ya veremos qué más.
Y también lo más probable es que me interese solo a mí.
En esta, como en todas, no están las cosas a la venta, las diseñadas para ser apreciadas por la gente; esas están ya en la tienda.
Aquí se guardan las otras, las más raras, o las menos conocidas, o las que la gente no compra y se van acumulando, o las que la gente ni se huele que existen, pero que a lo mejor son la pera, yo qué sé.
En este caso, probablemente lo que pase será que en mi trastienda se forme un cúmulo sin orden ni concierto de ideas, fotos, recuerdos y ya veremos qué más.
Y también lo más probable es que me interese solo a mí.
1 comentario:
Hey hey! Bienvenida al mundo bloguegeriano! Seguro que algo habra que nos interese, ya lo veras! Por ahora lo que he visto, mola y la idea desde luego es genial... ;-P que te voy a decir yo!
Que conste que me abstendre de poner acentos en los comentarios, que me lleva muuucho tiempo con este teclado! De todas formas, los estoy olvidando!
Un abrazazo y a escribir mucho!
María (este si lo pongo, que es mi nombre, joe!)
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